Relatado por Silvia
Me pregunto qué será lo que ha pensado Kim. Le gusta dejarnos con la intriga. Le doy vuelta a qué puede ser mientras comemos, así que me retraso un poco y voy un poco más lenta. Miro a las demás y creo que estarán igual que yo, pensando qué se le habrá ocurrido a Kim.
-¿Esta tarde vamos a hacer algo?-pregunta Nekane sacándome de mis pensamientos.
-Podemos ir a mi casa, si queréis-dice Kim.
-Vale!-decimos todas.
-¿Y nos contarás que tienes pensado?-Vanessa.
-¡Eso!-Silvia.
-Cuando llegue su momento, lo sabréis. No me seáis impacientes, jaja-Kim.
-Es que Kim... nos has dejado con la intriga...-Noelia.
-Lo sé, jaja-Kim.
-¡Y se ríe la tía! ¡Qué mala es!-Natalia.
-¡Ya te digo!-Vanessa.
-¿Está muy lejos tu casa?-Silvia.
-No, no mucho. Pero si queréis, podemos coger el bus-Kim.
-Sí, porfa-Nekane.
-Vale, jaja. Pues acabad y nos vamos-Kim.
-¿Así sin despedirnos de Nieves?-pregunta Vanessa.
Miro a Vanessa y veo que Kim y Natalia hacen lo mismo, pero con una mirada más dura que la mía.
-Ella ya ha elegido, déjala-Natalia.
-Lo digo como es una de las nuestras, una Perry...-dice Vanessa excusándose.
-Vane...-le dice Kim en tono de impaciencia.
Acabamos de comer, pagamos y salimos de la cafetería. Nos vamos del hotel y vamos a la parada de bus a coger el bus para no tener que ir andando. No sabemos dónde está la casa de Kim, sólo ella lo sabe. Así que ella será nuestra guía ahora.
Relatado por María del Monte
Ya estoy esperando abajo en el hall a Anna, Ángeles y Roko. ¿Cuánto se puede tardar en vestirse? ¡Madre mía! Estas niñas... Hoy va a ser tarde de tiendas, lo que eso significa: andar. Así que me he puesto unos pantalones, una camisa y unos zapatos con tacón de cuña pero no muy altos. Éstas querrán recorrerse todas las tiendas de Barcelona y no estoy yo para andar tanto y menos con tacones.
Veo pasar a Carolina y a Santiago por al lado mío pero ni me ven. Se les ve como molestos por algo, enfadados. ¿Qué les habrá pasado? ¿Será por lo del reto? En parte entiendo a Santiago si se ha enfadado por eso, porque yo ahora mismo no puedo hablar con Javi por este jueguecito o este reto. Si es que tiene unas ocurrencias la rubia... Pero esta tarde vamos a aprovechar para salir las chicas y conocernos un poco mejor que apenas tenemos tiempo para hablar e intimar. Porque si no estamos ensayando, tenemos gala y si no estamos descansando porque los ensayos nos agotan demasiado.
-¿Qué María? ¿Esperando a alguien?-me pregunta Mónica a mi espalda. Esa voz es inconfundible y ya sé que es ella.
-¡Hola Mónica! Pues sí, esperando a Ángeles, Anna y Roko que nos vamos de tiendas-María.
-Os acompañaría, pero estoy cansada por el viaje y quiero estar con Àngel.
-Lo entiendo ¡Oye! ¿Qué les pasa a esos 2?-le pregunto señalando en dirección a la puerta del ascensor donde están esperando a que baje.
-Pues que al parecer se han enfadado por algo que ha dicho Carolina. Estaban en mitad del pasillo, en la puerta de nuestra habitación discutiendo. Espero que Santi no la lie mañana-Mónica.
-¿Ha dicho de liarla?-María.
-Lo ha sugerido y no sé si lo hará. Como la lie, nos la cargamos todos. Porque Tinet y Laia... no se andan con chiquitas-Mónica.
El ascensor baja y salen Ángeles, Anna y Roko y aprovechan para montarse Carolina y Santiago. Vienen hasta a mí y nos saludan a Mónica y a mí.
-Bueno, yo os dejo ya. ¡Hasta luego!-Mónica.
-¡Hasta luego!-nos despedimos todas.
-¡Vamos! Que os voy a llevar a unas tiendas de por aquí. Habrá que andar un poco, pero muy poco-dice dirigiéndose a mí al ver que la miro con cara de pocos amigos.
-Vamos con la yaya, jaja-Roko.
-Ya vale con el cachondeíto ¿no?-intento ponerme seria para echarles la bronca por decirme sutilmente vieja, pero no puedo evitar reírme. No me puedo enfadar con estas 3, son geniales.
-Pero, agüela... ¿no somos tus nietas?-pregunta Ángeles con voz de niña pequeña y poniendo cara de buena y carita triste.
-Sí... pero... Bueno va! Jajaja, que no pasa nada. ¡Que no iba en serio!-le digo a Roko.
-¡Bien!-empieza a gritar las 3 y a dar saltitos.
-¡Niñas! ¡Ya está!-les digo intentando que paren de saltar. Nos van a mirar mal los del hotel y con razón.
-Sí, ya está-dice Anna serenándose.-¡Chicas! Que la abuela se enfada...-les dice a Ángeles y a Roko.
-Vale, vale-le dicen agachando la cabeza y dejando de saltar.
Salimos del hotel y nos adentramos por las calles de Barcelona para ir a las tiendas que dice Anna. Ella supongo que se conocerá más Barcelona porque es de un pueblo que siempre repite, Mollet. No sé a cuánta distancia estará de Barcelona. Pero a lo mejor sale por aquí y por eso se la conoce.
Relatado por Natalia
Ya estamos en casa de Kim, estamos ahora mismo en su habitación. Cada una se ha sentado donde ha podido: Kim y yo estamos en la cama, Nekane en la silla y Vanessa, Noelia y Silvia en el suelo. Viene la madre de Kim.
-¡Hola chicas! ¿Os apetece merendar?
-No, gracias-decimos más por cortesía que porque no tengamos hambre.
-¿Os traigo unos bocadillos de nocilla? Que no es molestia, en serio.
-Gracias mamá. ¿Queréis?-nos pregunta Kim.
-Vale-decimos al unísono.
-Pues ahora lo traigo.
La madre de Kim cierra la puerta y se va. Nos volvemos a quedar solas, aunque con la diferencia que ya no sabemos de qué hablar o qué hacer.
-¡Venga! No estéis cortadas, que estáis como en vuestra casa-Kim.
-Ya, pero no es nuestra casa-Vanessa.
-Entiéndelo Kim, no nos conocemos casi... Es normal que estemos así-Natalia.
-Pues podemos hablar de nuestras vidas:lo que nos gusta, lo que no, qué estamos estudiando, qué música nos gusta, cuáles son nuestros ídolos...-Kim.
-Bueno eso ya lo sabemos a través de twitter...-Noelia.
-¿Y si hacemos un verdad o trato?-propone Vanessa.
Nekane se empieza a reír mirando a su prima. Vanessa la mira y se empieza a reír. Éstas 2 nos ocultan algo que nosotras no sabemos.
-¿Y cómo lo hacemos?-pregunta Silvia.
-Y no vale beber, ¿eh? Que somos menores...-Kim.
-¡Eso!-apoyo lo que ha dicho Kim.
-Pues a ver... se puede elegir verdad o trato. Verdad es que te hagan una pregunta y tienes que contestar con la verdad, lo más sincero posible-Vanessa.
-¿Y si mentimos?-le pregunta Nekane riéndose.
-Las demás deberán ponerse de acuerdo para ponerle un castigo-Vanessa.
-¿Y el trato?-Natalia.
-El trato es una prueba que tenemos que hacer. ¿Entendido?-Vanessa.
-Pero, ¿el trato y el castigo no es lo mismo?-pregunta Noelia.
-No, el castigo es para hacer "sufrir"-hace una comillas en el aire con las manos-a quien ha mentido y la prueba es hacer algo para demostrar que se es capaz de hacerlo. ¿Alguna pregunta?-Vanessa.
-¡No!-decimos todas al mismo tiempo.
En ese instante se abre la puerta y viene la madre de Kim con la bandeja en la que trae unos bocadillos y unos vasos. Deja la bandeja encima del escritorio y sale fuera y vuelve con una botella de Coca-Cola y otra de Fanta de naranja.
-No sabía qué os gustaba, así que os he traído Coca-Cola y Fanta.
-Gracias-decimos todas.
-Nada, qué aproveche.
-Primero comemos, ¿no?-pregunta Nekane.
Vanessa se acerca a la bandeja para coger un bocadillo, pero Kim la detiene diciendo.
-¡Esperad un momento! Vamos a jugar con esto también-se refiere a los bocadillos y a las bebidas-Iros echando lo que os guste, pero no bebáis.
La hacemos caso y cogemos de lo que nos gusta y un vaso. Nos vamos llenando el vaso de Coca-Cola o Fanta, según nuestros gustos.
-¡Todas al suelo!-nos manda Kim.
Cogemos nuestros vasos y los bocadillos y nos sentamos a lo indio en la alfombra que tiene en el suelo de la habitación.
-¿Quién empieza?-pregunta Silvia.
Kim se levanta y va a la cómoda. Abre un cajón y coge algo. Se vuelve a sentar en el suelo y muestra unas cuantas canicas.
-Quien coja la canica roja es a la que se le pregunta-Kim.
Kim vuelve a guardar las canicas en una bolsa de tela y la va pasando para que cojamos una canica. Espero que a mí no me toque ser la primera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario