Relatado por Arturo Valls
Es la hora de comer y estamos ya todos, o al menos eso veo, en el comedor. Yo ya he ensayado con Arnau y tengo que ensayar con Myriam a las 3:30. Desde aquí me voy a grabar Ahora Caigo. Estoy que no paro. Pero me lo paso tan bien, que lo compenso. Además esta semana está mi chica y mi hijo conmigo. En los ratos libres que me permite el trabajo estoy con ellos. La puerta se abre y entran María y Javi cogidos de la mano. Al parecer han arreglado lo suyo. Y yo que me alegro porque no era muy agradable estar separados. Se nota amor en el ambiente. Se oye un grito que proviene de la mesa del jurado y profes. Me giro para mirar y veo a Carolina con agua que le recorre la cara y Mónica con un vaso en la mano. Me acerco para enterarme qué ha pasado. Conmigo se acerca también Santi y Anna.
-¿Qué ha pasado?-Arturo.
-Aquí Mónica que tiene muy mala leche-contesta Carolina.
-Cuéntales lo que me has hecho esta mañana...-Mónica.
-Uy, ¿qué ha pasado esta mañana?-.pregunta con un tono pícaro Santi.
-¡Que mal pensao eres Santi! Seguro que no ha sido eso-Anna.
Me empiezo a reír porque yo he pensado igual de mal que Santi. No somos tan distintos a fin de cuentas.
-Era una bromita de nada-dice sonriendo Carolina.
-Pero, ¿qué te ha hecho?-pregunta Myriam.
Creo que ya estamos intrigados todos los de alrededor y todo el comedor, aunque no se hayan acercado. Son demasiado vagos para levantarse o no quieren parecer curiosos, pero lo somos todos. No pasa nada por reconocerlo.
-Cuéntales lo que me has hecho esta mañana, churri-la avisa Mónica.
Carolina empieza a reírse, supongo que recordando lo que ha hecho. Pero yo también quiero saberlo. Que hay que seguir comiendo.
-O lo dices o...-Arturo.
-¿Qué me vas a hacer, Arturo? ¡Que te pongo el 4! Está bien, lo cuento: le he puesto pasta de dientes por la cara. ¿A que no es tanto?-Carolina.
-¡Muy buena Carol!-Santi.
-Pero qué mala eres rubia-le dice Anna.
-Te recuerdo que tú también eres rubia..-Carolina.
-Pero a ti las hormonas te están empezando a afectar. Ese niño va a salir muy travieso-dice sonriendo Anna.
-De los que me gustan a mí-Arturo.
-¡Todo el mundo a su mesa! Que luego tenemos ensayo-nos ordena Myriam.
-¿Va a haber pelea en el barro?-pregunta Santi.
-Yo os dejo el plató de Ahora Caigo, si queréis-les digo intentando no reírme. Pero es inevitable y acabo riéndome a carcajadas.
-¡Tira, Arturo, tira! Que el próximo vaso va a donde ti...-dice Mónica cogiendo la jarra y echándose un poco de agua.
Santi, Anna y yo nos volvemos a nuestra mesa. Anna va delante de nosotros y llega enseguida, nosotros nos quedamos rezagados porque vamos hablando sobre lo ocurrido. Bueno y también que nos gustaría ver una lucha en el barro de estas 2 mujeres. ¿A quién no le gustaría? Aunque yo ya tuve mi momento con Mónica cuando le rompí la camisa y me enseñó todo. Me pongo tonto recordándolo y sonrío.
-¿Qué te pasa, tío?-me pregunta riéndose.
-Nada, estaba acordándome de una cosa...-Arturo.
-De una cosa muy feliz ¿no?-Santi.
Me noto la empalmación. Ya entiendo por qué se ha empezado a reír. Intento que no se me note, así que me siento cuanto antes en mi sitio. Veo a Santi que le dice algo al oído a Ángeles y ésta se empieza a reír. Miro a Santi con cara de asesino y él sonríe más si cabe.
Relatado por María del Monte
En cuanto he mirado a Javi a los ojos, me he dado cuenta de cuanto le quiero y cuanto le necesito para ser feliz del todo. Ha hecho bien en llevarme a donde Àngel y encontrarme de casualidad con Javi. Myriam me ha prometido que no sabía nada de que estaba. Al principio me he quedado impactada y creía que era una encerrona para que nos reconciliásemos. Pero en cuanto hemos estado a solas y nos hemos mirado a los ojos, mis sentimientos hacia él han empezado a fluir. He recordado cómo nos conocimos, las cosas buenas que hemos vivido y han ganado a los celos. Así que hemos decidido darnos otra oportunidad antes de la boda. Como un segundo noviazgo. Nada más comer tengo el ensayo que no he hecho con Myriam. Me ha dicho que hoy ensayaremos poco para que aproveche el tiempo con Javi. Es muy comprensible y muy maja. Terminamos de comer y Myriam me mira para que vaya con ella. Recojo mi plato y me voy con ella. Antes le doy un beso a Javi para despedirme de él.
-Hasta luego, mi vida-María.
-Te voy a esperar a la salida-Javi.
-Qué mono eres-le respondo enamorada.
-¡María!-me llama Myriam.
-¡Voy!-le digo a Myriam-Me tengo que ir, mi niño. No te aburras mucho sin mi-me dirijo a Javi.
-Lo intentaré, amor-Javi.
Me da otro beso y sigo a Myriam para ir a la sala de ensayo. Myriam se gira para mirarme y me sonríe. Sé lo que está pensando, pero no lo puedo evitar. Estoy como una adolescente, como cuando empezamos. Ya me he olvidado de Blanca y sé que Javi me quiere a mí y va a separarse de mí. Lo que se puede llegar a hacer por amor es increíble. A mi madre no le conté del todo lo que me pasó con Javi, la decepcionaría.
-¡Vamos María! ¡Céntrate!-me saca de mis pensamientos Myriam. Vuelvo al ensayo.
Ensayamos poco para lo que suelen ser los ensayos y salgo despidiéndome de Myriam. Tal y como me prometió, Javi está en la puerta esperándome. Sonrío de felicidades y le saludo dándole un morreo. Javi se me queda en el sitio plantao después del morreo. Me sonríe.
-Eres increíble, María-Javi.
-Porque tú me enseñas a serlo-María.
-Ay no es para tanto-me dice con vergüenza. Se ha puesto rojo, qué mono.
Le miro sonriendo y le cojo de la mano. Salimos juntos del edificio y decidimos a dónde ir. Poco a poco vamos conociendo la ciudad. Pero seguro que nos quedan rincones por visitar. Somos como turistas en esta ciudad, somos unos adolescentes enamorados en una preciosa ciudad como es Barcelona. Nos miramos de nuevo y en sus ojos veo su amor, su bondad. Porque Javi es muy bueno, es mi niño bueno que debo querer y proteger.
Relatado por Carlos Latre
Juro que no me enterado de nada cuando Mónica le ha tirado el vaso de agua a Carolina. Me enterado cuando Carolina ha gritado de la impresión y a mí me ha caído alguna gota. Son como niñas a pesar de tener la edad que tienen y estar esperando las 2 un niño. Bueno Mónica no sabemos qué va a tener pues aún está de muy poco embarazada.
-¿Y qué quieres que sea?-le pregunto a Mónica para distraerla.
-Me gustaría una niña, pero si es un niño también me alegraré. Àngel quiere tener un niño para que siga sus pasos-Mónica.
-Pues mal vamos como siga sus pasos...-Carlos.
-Ya...-me dice sonriendo.
Miro a Carolina y a Mónica, espero que no se hayan enfadado. Son muy buenas amigas como para que se enfaden por tonterías. Son putaditas que todos hemos hecho alguna vez. Si supierais lo que nos hacemos Àngel y yo... Sin pensar mal, por favor que yo tengo a Yoli y él a Mónica. Arnau termina de comer y se despide de nosotros. Creo que tiene ensayo. Poco a poco el comedor se va quedando vacío.
-¿Qué vais a hacer esta tarde?-Carlos.
-Yo voy a ir al hospital a estar con Àngel-Mónica.
-Yo voy a pasar una tarde en familia, que ya toca-Carolina.
-Pero primero cámbiate-Mónica.
-Sí, bonita sí-Carolina.
Noto tenso el ambiente. Salgo del comedor, nos hemos quedado solos. Voy al cuarto de limpieza y pongo y pongo una fregona bloqueando las puertas. Hasta que no lo solucionen no van a salir de ahí. Si tienen que quedarse a dormir en el comedor, se quedarán. Ha sido una broma de nada, pero por parte de las 2. Noto los tacones al otro lado de las puertas y sonrío maliciosamente. Ya intentan abrir la puerta y les es imposible. Aporrean la puerta.
-¡Carlos! ¡Abre!-me pide Mónica.
-¡Carlos, no tiene gracia!-Carolina.
-¿Me veis reírme?-pero se me oye.
-No, porque no te vemos-Carolina.
-Pero te oímos-Mónica.
-Cuando lo solucionéis, me avisáis y os abro-Carlos.
-¡Carlos!-me gritan las 2.
Voy a la sala de reuniones y cojo una silla. Me la llevo y la pongo frente a las puertas a esperar. Durante un buen rato siguen aporreando la puerta y pidiendo salir. Pero no voy a permitir que sigan enfadadas. Igual me llevo una hostia por esto, pero me lo agradecerán. Àngel seguro que hubiese hecho lo mismo. Al de un rato dejan de aporrear la puerta. Es una buena señal. Esperaré un rato hasta que lo hablen largo y tendido y las abriré. Eso sí, cuando las abra ya puedo apartarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario