Relatado por Vanessa
He quedado con Rai y hemos traído a Àngel como sorpresa a la gala. Supongo que se alegrarán todos, pero la que más Mónica. Ella es la que más debe echarle de menos. Paseo por los pasillos de Gestmusic distraída. Le he pedido a Rai que me deje sola un rato. Necesito estar a solas con mis pensamientos, pensar en todo lo que me está pasando. Sólo me arrepiento de algunas cosas que tal vez ya llegue tarde. Unas lágrimas rebeldes escapan de mis ojos sin poder evitarlo. Siento rabia cuando me pasa esto, yo no soy así. Me limpio las lágrimas con los dedos y sido mi dirección. Llego al plató, tan vacío ahora pero que dentro de unas horas se llenará de vida. Observo todo a mi alrededor y aparece una pequeña sonrisa. Este programa me da la vida, me saca una sonrisa tanto cuando quiero como cuando no. Acaricio el sofá y me siento en él. Me siento en el borde, no me quiero poner cómoda. La puerta se abre y espero a que se oigan pasos. Sin embargo no se oye nada. Estoy sola aquí. Todos se están preparando para la gala de hoy. Me doy la vuelta para mirar el pulsador y me levanto lentamente. Me acerco a él y lo acaricio cuidadosamente. Otras lágrimas empiezan a brotar, pero esta vez no puedo ahogar mi llanto. Mi llanto llega a algún rincón de este plató de donde se escucha una voz.
-No sabía que también te había hecho algo el pulsador.
Miro a mi alrededor buscando esa voz. Por eso no había escuchado pasos al abrirse la puerta. La persona se ha quedado allí plantada. Qué vergüenza, me ha visto así. Me limpio las lágrimas y le ofrezco una sonrisa.
-No, no me ha hecho nada. Es sólo que según lo que salga, tengo que trabajar de una forma u otra-le explico.
Se acerca a mí y me ofrece un pañuelo.
-Vamos fuera, que te dé el aire.
Relatado por Manel Fuentes
Me he encontrado a Vanessa llorando. Le propongo ir al patio a tomar el aire y que se tranquilice. Allí nos encontramos a Ángeles, Anna, Mónica y Àngel que están fumando. También están Santiago, Arturo y Dani Martínez, aunque no fumen. Arturo nos ve y se acerca a nosotros.
-¿De nuevo Vane? ¿Qué te dije?-Arturo.
-Eh...-Vane.
-No finjas que no te acuerdas-Arturo.
-Deja a la muchacha tranquila-Ángeles.
No comprendo nada y les miro divertido. Debe ser algo que ya han hablado en alguna otra ocasión. Sólo lo deben entender ellos porque los demás tienen la misma cara que yo: de no entender nada.
-Si lo hago por su bien...-Arturo.
-Pero, ¿qué pasa?-Mónica.
-Si no lo quiere contar, tampoco pasa nada-Manel.
-¿Llamamos a Rai?-Àngel.
-No, estoy bien-Vane.
-¿Segura?-Mónica.
Sin previo aviso, Vane va donde Mónica y la abraza. Esconde su cara en el cuerpo de ella.
-Amore, eh, ya está mi niña-dice y le da una calada al cigarro. Lo tira y lo aplasta con el pie.-Ángeles, ¿puedes venir, por favor?
-Claro-Ángeles.
Relatado por Ángeles Muñoz
Mónica me pide ir con ellas y yo acepto encantada. Lo que sea por ayudar. Todo por mis fans y sé que ella es una gran fan. Miro a Santi que me pone cara de pena por dejarle solo.
-Sólo va a ser un momento, mi amor-le digo a Santi acariciándole la cara.
Santi me coge de la cintura y me atrae hacia sí juntando nuestros cuerpos. Acerca sus labios a los míos y nos damos un apasionado beso. Me separo de él lentamente. No querría separarme de él nunca. Pero como le he dicho antes, sólo va a ser un momento. Vamos a estar juntos antes de la gala y durante la misma. Me acerco a Mónica, que ya me espera en la puerta, y entramos dentro. Avanzamos por el pasillo. No sé dónde nos llevará Mónica, pero me dejo guiar. Mónica se para y abre una puerta, pone "sala de reuniones". Seguro que aquí es donde se reúne el jurado para votar. Lleva a Vane abrazada aún. Le coge de la mano y le hace un gesto para que se siente en la silla, me hace el mismo gesto a mí para que me siente yo también. Ella se sienta frente a Vane y a mi lado. La mira y le dedica una gran sonrisa, una de las suyas. Surte efecto enseguida porque Vane empieza a sonreír.
-¿A qué se refería antes Arturo?-le pregunto intrigada.
-Me dijo que no me autocastigase, que no pensase cosas malas de mí. Más o menos-Vane.
-Quiérete un poco más porque tú vales mucho. Somos mujeres y vivimos en libertad-Mónica.
-Hazle caso a Mónica, eres un encanto de niña. Te mereces todo lo bueno que te pasa-Ángeles.
-Un momento, ahora vuelvo-dice Mónica cogiendo el móvil y saliendo fuera.
Me acerco a Vane y le doy un abrazo tranquilizador, que toda mi buena energía y alegría se la pueda transmitir en este abrazo. Le doy un beso en la mejilla al terminar el abrazo y sonrío.
-Y si quieres, te guardo unos cuantos besos de colores más para cuando te sientas mal. Ya te lo administras cuando quieras y necesites-Ángeles.
Sonríe y saca una pequeña carcajada. Poder hacer feliz con sólo tu presencia es lo más bonito del mundo y me alegra tener esa capacidad. Aunque seguro que su novio, Rai, también consigue hacerla sonreír y que esté bien. No merece estar mal por todo lo que trabaja y por lo buena persona que es.
-Podemos irnos ya-dice Mónica entrando de nuevo.
Vane se gira para mirarla y yo la miro extrañada. ¿A dónde tiene pensado llevarnos?
-¿A dónde vamos?-Ángeles.
-¡Pero bueno! ¿Desde cuándo eres tú tan preguntona? ¡Santi te está pervirtiendo, ¿eh?!-Mónica.
-Yo también tengo curiosidad-dice Vane riéndose.
-Pues hasta que no lleguemos, no lo sabréis, señoritas-Mónica.
Vane vuelve a girarse para mirarme y sonreímos. Es como un lenguaje que sólo entendemos las 2. Nos estamos mirando y sonriendo durante un rato hasta que Mónica nos saca de este estado de atontamiento.
-¡Andando!-Mónica.
Nos levantamos de un salto, Mónica se gira para salir y le hacemos el saludo militar como si de un general se tratase. Al segundo siguiente ya estamos riéndonos otra vez. Mónica se gira para ver de que nos reímos y aún nos reímos más.
-Qué tontas estáis las 2...-Mónica.
La seguimos riéndonos por lo bajini. No lo podemos evitar. Me ha pillado en un día tonto en el que por todo me río y al parecer se lo he contagiado a Vane.
-Ahora silencio, hay gente que trabaja aquí dentro-dice Mónica al llegar a otra puerta.
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