lunes, 22 de septiembre de 2014

Capítulo 270:¿Y ese look?

*Unas horas más tarde*


Relatado por Carolina Cerezuela


Son las 12 de la noche y estoy saliendo de mi habitación a hurtadillas. He quedado con Mónica en su habitación. Vamos a ir a la habitación de Carlos para realizar nuestra venganza. Avanzo el pasillo rápido, pero silenciosa. Llego a la habitación de la churri y toco la puerta. Enseguida me abre que va vestida de cuero negro. Y yo con pijama... ¡Si es que!
-¿Tienes lo que hablamos?-Carolina.
-Sí, lo compré antes de entrar al hospital-dice con una sonrisa maliciosa.
-Muy bien-Carolina.
Me lo enseña y se me forma la misma sonrisa maliciosa que a ella. Yo no así, pero Carlos nos ha obligado a querer hacerle esto. Yo no soy para nada vengativa ni malvada. La gente que me conoce, lo sabe. Mónica cierra la puerta de su cuarto y nos dirigimos al de Latre. Parecemos ladronas que vamos a asaltar un museo. Bueno más bien Mónica que va de negro. Yo parece que me he escapado de una fiesta pijama o que voy a una ahora. Al llegar, decidimos que Mónica entrará y yo me quedaré en la puerta vigilando. No hay moros en la costa, de modo que Mónica entra muy despacio a la habitación. Miro a ambos lados de que no venga nadie para que no nos descubran. No sé cómo explicaría estar tan tarde en la puerta de una habitación en actitud espía. Estoy mirando a mi izquierda cuando me llevo un mini susto.
-¡Carol! ¿Qué haces?-me pregunta Arturo apareciendo de la nada.
-¡Joder, qué susto!-digo llevándome la mano al pecho y respirando agitadamente.
-¿Esperas a alguien?-Arturo.
-No, ¿y tú qué haces por aquí?-miro de reojo la puerta. Que no se le ocurra salir a Mónica ahora, por Dios.
-No puedo dormir y estoy dando una vuelta. ¡Hombre Mónica!-Arturo.
Me doy la vuelta y veo a Mónica salir agazapada y escondiéndose a toda prisa el bote. Se pega también un susto y me mira confundida.
-¿No deberías estar durmiendo ya, Arturo?-le pregunta Mónica.
-No puedo dormir, le estaba comentando eso a Carolina. ¿Y vosotras?-Arturo.
-Nada, déjalo-Mónica.
-Nada, déjalo-Mónica.
-¿Me vas a dejar con la intriga ahora? Vale, vale-Arturo.
-Mañana lo verás-Carolina.


*miércoles a la mañana*


Carlos no ha bajado a desayunar. O se ha dormido o ha descubierto nuestra pequeña venganza. Estamos en el comedor y falta él en nuestra mesa. Nos ha preguntado por él Arnau, pero no sé nada de él. Miro para la mesa de concursantes y noto que Arturo tampoco está. Eso le pasa por no dormir por la noche. Después de lo de anoche, dormí feliz aunque tengo algo de remordimiento. ¿No nos habremos pasado?
-¿No nos habremos pasado?-le susurro a Mónica.
-Tranquila Carol, eso se va pronto. Es para que aprenda a no meterse con nosotras-me contesta Mónica.
-Está bien-no me quedo muy satisfecha pero lo hecho, hecho está.


Relatado por Tinet


Vienen Carolina, Mónica y Manel para la reunión antes de la gala. Faltan Carlos y Àngel. Con Àngel no cuento la verdad al estar en el hospital, pero Carlos debería estar aquí ya. No suele llegar.
-Pasad, por favor-Tinet.
Entran y se sientan en sus asientos. Manel mira los sitios vacíos. Seguro que también se está preguntando dónde está Carlos. A Àngel se le echa de menos, se nota que no está él porque las reuniones son distintas. Hasta a Mónica noto distinta. En las galas lo intenta disimular y parece que nadie lo nota. Intenta aparentar que está bien, que no le pasa nada pero sé que no es así. Sé que echa de menos tener a Àngel a su lado, echarle miraditas, chincharse mutuamente. Porque ¿qué sería de Tu cara me suena sin los piques de estos 2? De repente se abre la puerta. Creyendo que es Carlos, me quedo de piedra al ver quien aparece por ella. Saluda y Mónica se gira y se levanta entusiasmada y va corriendo hacia él. Le colma de besos y abrazos.
-Va, Mónica, va. Que tenemos una gala que hacer.
-Pero, ¿quién te ha traído? ¿Cómo es que no me has avisado?-le pregunta Mónica emocionada.
-Tinet, dile algo porque a este paso no empezamos nunca.
Me parece tan bonito lo que estoy viendo que me cuesta reaccionar. Pero salgo de este embobamiento y le pido a Mónica que se siente y se centre. Ya estamos casi todos. Al poco rato  de haber empezado, y haber llamado la atención a Mónica y Àngel un par de veces, se abre la puerta de nuevo. Esta vez sí es Carlos. Su look me deja anonadado.
-¿Qué pasa? ¿Por qué me miráis así?-pregunta Carlos.
Nos empezamos a reír, no lo podemos evitar. Carlos nos mira confundido, no entiende nada.
-¿Qué te has hecho en el pelo?-le pregunta Àngel entre risas.
-¿Yo? Yo nada...-Carlos.
-¿Te has mirado al espejo?-Tinet.
-No, ¿por?-Carlos.
-Yo que tú me miraría para entenderlo-Tinet.
Carlos sale de nuevo de la sala y vuelve enfadado. Mira a las chicas indignado mientras ellas están descojonadas de la risa.
-Te lo avisé, Carlos-le dice Àngel.
No entiendo que ha pasado, pero le pido que se siente para seguir con la reunión. Se sienta a mi lado mirando con odio de frente, donde están Mónica y Carolina. Os cuento por qué se ha enfadado tanto: Carlos ha aparecido con el pelo color rojo vivo. Y por su reacción parece que se lo han hecho Mónica y Carolina. Yo no me he enterado de lo que ha pasado, pero ésa es mi sensación. Acabamos y les dejo que vayan a maquillarse.


Relatado por Carlos Latre


Cuando terminamos la reunión me acerco a Carol, Mónica y Àngel.
-¿Os parece muy divertido esto, no?-Carlos.
-Sí-dice Mónica entre carcajadas. Le ha vuelto la risa floja. Estoy casi seguro que ha sido ella y que Carol la ha ayudado.
Vamos a nuestros respectivos camerinos mirándolas de reojo con algo rencor. Entramos al camerino Àngel y yo y nos quedamos a solas. Mónica y Carolina se han ido al suyo. En cuanto entramos Àngel me dice lo que se ha estado callando delante de ellas.
-Te lo dije, Carlos. Que no hicieses nada a Mónica porque te la iba a liar-Àngel.
-¿Y ahora cómo se supone que salgo así a plató?-Carlos.
-Echándole morro. Oye, es un nuevo look. No tiene nada de malo. Yo estoy pensando en hacerme unas mechas rubias este verano. Hay que cambiar, Carlitos.
Le miro no muy convencido. No le digo nada más y me empiezo a cambiar. Me miro al espejo del camerino. No me acostumbro a este color de pelo. Como no se me quite, las mato. Por hoy se lo dejaré pasar y me tendré que aguantar en la gala, pero como me siga para la próxima no respondo de mis actos. Y os preguntareis que por qué no he bajado a desayunar y he bajado tarde, ¿verdad? Porque Arturo me ha distraído hablándome sobre su actuación, sobre cómo imitar bien. ¿Y no me ha dicho nada y me ha visto? Otro que tal baila. Por eso tenía una sonrisa en los labios todo el tiempo y me miraba de reojo reprimiendo una sonrisa. Así que él también lo sabía, ¿no? No, si aquí hay mucho cabrón suelto. Pero no va a malas, que conste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario