lunes, 7 de octubre de 2013

Capítulo 191:Puedes llamarme agüela

Relatado por Àngel Llàcer

Sigo sin saber nada de mi pantera. Desde que se fue del hospital tras mi ataque de celos, no he vuelto a hablar con ella. Y ahora la llamo y no me lo coge. Necesito oír su voz, saber que está bien. Me pasé un poco, pero es que sólo la idea de que su ex esté con ella me indigna. Y más ahora que sé que se quiere llevar al chaval a Estados Unidos. Lo va a alejar de su madre y Mónica lo va a pasar mal que esté tan lejos. Porque bastante que no le ve entre semana como para no poder verlo tampoco los fines de semana porque no está en Figueres. Hablando de Figueres, ella estará allí. Habrá ido para estar el tiempo posible con su hijo y despedirse de él. Y aunque me repateé también de su ex. Al fin de cuentas es su manager y se lleva bien con él. Le mando un whatsapp para ver si así me contesta y así hablamos. Decido llamar a mi hermano para ver si mi sobrina quiere pasar el finde conmigo. Me siento sólo y su compañía me hará bien.
-Hola hermanito. Me preguntaba si Kim querría venir a casa a pasar el finde conmigo...-Àngel.
-Pero, ¿ahora? Ya es tarde para ir a casa...-Cristian.
-Pero me paso yo a buscarla con el coche, no te preocupes-Àngel.
-Espera un momento entonces-Cristian.
Oigo que la llama y espero hasta que se pone al teléfono.
-¡Hola tito!-Kim.
-¡Hola sobri! ¿Qué estabas haciendo?-Àngel.
-Nada, los deberes...-Kim.
-Oye, ¿quieres venir a pasar el finde a casa conmigo?-Àngel.
-¡Sí! Ahora me cambio y voy-me dice entusiasmada.
-Espera y no corras. Tú prepara la ropa que voy a buscarte. Nos vemos-Àngel.
-Adeu!-Kim y cuelga.
-Adeu!-y cuelgo también.
Miro el móvil una última vez antes de coger las llaves de casa y del coche y salgo. Nada, no me ha contestado. ·Esto me duele tanto... Pero pensemos en el finde tan increíble que vamos a pasar mi sobrina y yo. Mañana podría llamar a Manu si se quiere venir a comer y pasamos un buen sábado. Luego tal vez ir a casa de mis padres. Me monto en el coche y arranco. La casa de mi hermano no está muy lejos, así que no tardo mucho en llegar. Aparco el coche y cuando llego, llamo al timbre. Me abre mi cuñada en bata.
-Pasa, no te quedes en la puerta.
Entro hasta el salón donde está mi hermano viendo la tele. Mi cuñada dice que va a avisar a Kim y se va.
-Así que de finde con la sobrina, ¿eh? ¿Y tu novia?-Cristian.
-Quería pasar más tiempo con ella que últimamente apenas la veo. Y mi novia se ha ido a su casa porque su hijo se va por una temporada-Àngel.
-Ya, ya... ¿O ya te ha dejado?-Cristian.
-¡No! ¿Qué dices?-Àngel.
-Yo nada... Pero como eres tan celoso...-deja caer.
-Yo no soy celoso-Àngel.
En ese momento bajan mi sobrina y mi cuñada. Mi cuñada lleva una maleta que podría ser como para un mes.
-Pero, ¿a dónde vas con eso? Te pareces a Annita con la maleta, jajaja-Àngel.
-Es que no sabía que llevarme...-se intenta justificar sonriendo y poniendo carita de niña buena.
-Y la mitad de las cosas no te las pondrás-le dice su madre.
-Sí que me las pondré mamá-Kim.
Les da un beso a sus padres para despedirse y se viene conmigo al coche. Yo llevo su maleta que guardo en el maletero del coche. Se sienta en el asiento del copiloto y yo me pongo al volante.
-El cinturón, Kim-Àngel.
Nos ponemos los cinturones de seguridad y nos alejamos de su casa rumbo a la mía.

Relatado por Daniel Diges

Bueno pues me he venido a Madrid a pasar el fin de semana con mi mujer y mi hijo. Y de paso ver a mi familia y amigos que entre Tu cara me suena y el musical de "La Bella y la Bestia" les tengo totalmente abandonados. Hemos salido a dar una vuelta con el niño porque quería ir al parque, a montarse a los columpios. Y en el parque me he encontrado con Blanca, la mujer de Javi que me ha preguntado por él, que si nos habían dado libre. Luego me ha preguntado que cómo me iba con los ensayos y le dicho que bien. Bueno al menos eso creo. Porque Tino Casal es un personaje duro y difícil de imitar. Si me sale algo decente, me doy con un canto en los dientes.
se va haciendo tarde, así que llamo a Galileo para irnos ya para casa. Ya hemos cenado, así a que ponerle el pijama y a dormir. Es pequeño para que esté tan tarde despierto. Hoy hemos hecho la excepción porque he venido yo, pero creo que las 11 es suficiente para que un niño vaya a dormir. Así que nada, a la sillita y a casa. Galileo se resiste un poco porque quiere seguir jugando.
-En casa seguimos jugando. Venga Galileo. No quieras que me enfade, ¿eh?-Dani.
-Pero papá... yo quiero jugar. Ven! Vamos a jugar al tobogán-dice Galileo cogiéndome de la mano e intentando arrastrarme hasta el tobogán.
-No, Galileo. Mañana volvemos. Ahora hay que irse a casa, que ya es tarde-Dani.
Se acerca Alejandra con la silla.
-¿Qué? No quiere, ¿no?-Alejandra.
-No, quiere seguir jugando...-Dani.
-Galileo, venga que sino mañana te quedas sin postre-Alejandra.
-Pero mamá...-protesta el niño.
-Ni pero ni nada. Vamos! Que como vaya yo va a ser peor-Alejandra.
El niño se resigna y me da la mano. Llevo hasta la silla, le monto y le ato. Volvemos a casa. Espero que no se acuerde que le he prometido jugar un rato en casa. Era una excusa para convencerle. Pero ha sido llegar su madre y conseguir que nos vayamos a casa. Claro, lo de los castigos siempre funciona con los niños. O al menos casi siempre.

Relatado por Vanessa

Miro el reloj para saber qué hora. Ya es bastante de noche y por la hora que veo bastante tarde. Son las 11 de la noche. De pronto me doy cuenta del número de teléfono que tengo apuntado en el dorso de la mano. Es de ese médico joven que me he encontrado esta mediodía cuando iba con mi prima dando una vuelta por Barcelona. ¿Debería llamarle ahora o es tarde? ¿Estará trabajando o durmiendo? La verdad es que no sé qué hacer.
-Deberíamos irnos ya al hotel, ¿no?-les pregunto a María y a Javi.
-Ah sí, sí-dice Javi.
-¿En qué pensabas, hijo? Que hoy estás como en la luna...-le dice María.
-En nada, cosas mías. En los ensayos y cosas de ésas-javi.
-Tú tranquilo, mi vida, que lo vas a hacer genial-María.-¿Y tú, señorita? ¿Qué miras?-se ha dado cuenta que me miro la mano.
-¿Yo? Nada, nada-digo intentando ocultar la mano.
-¿Nada? ¿Segura? estabas muy concentrada en tu mano... ¿Te han salido manchas verdes, verrugas? A ver si te vas a estar convirtiendo en marciana o en bruja...-María.
-Qué cosas tienes, María... jajaja-digo riéndome.
-¿No se te hace raro llamarme María? Tú me puedes llamar también agüela como Ángeles-María.
-¿De verdad?-Vanessa.
-Claro, nietecita-me dice mientras me agarra del moflete como las abuelas hacen con sus nietos.
-Jajaja, para agüela que me haces daño-Vanessa.
Nos levantamos del banco y María y Javi se dan la mano. Yo voy al lado de María y me da la mano también.
-¿Crees que tú ibas a ser menos? Las abuelas dan la mano a sus nietas...-María.
La miro sonriendo y seguimos caminando por Barcelona, así cogidos de la mano para volver al hotel.

2 comentarios:

  1. Pobre Àngel... Ay, Dani que tu hijo no te hace ni caso....jajajajajaja.
    Que tierna es María. Me encanta, espero el próximo.
    Besos,
    Síl.

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  2. Oioiiooioio que capitulaco más cuki!!! Finde con el tito!!! SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII jajaja me encanta!!! Y Dani allí con su family, mai gooosh! Que se ha encontrado a Blanca!!! Madre mía.... Y que monos yu, la güelo y el güelo xD JAJAJJAJA Este cpítulo me ha encantado!!! A ver si mis titos se arreglan ya... que no me gusta verles así. =$$ . NEEEEXTXTXTXTXTXTXT HAce miil que no te comentaba eh! JAJJAA

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