Relatado por Àngel Llàcer
A pesar de estar dormido, me entero de todo. Sé que Mónica se ha puesto de parto. Se lo he escuchado a ella y a la enfermera. En cuanto lo he oído me he querido despertar, pero mi cuerpo ha reaccionado de forma distinta a la deseada. Solo espero poder despertarme, no me quiero morir. Quiero seguir viendo a Mónica todos los días y quiero conocer a esa niña. Empiezan a agolparse a mí recuerdos de mi vida en común con mi princesa: cuando nos conocimos, cuando le pedí salir, nuestro primer beso, todos los momentos especiales que hemos tenido tanto delante como detrás de las cámaras. Dicen que cuando estás a punto de marcharte, pasa tu vida por delante de tus ojos como si fuese una película. Mis oídos quieren oír lo que se dice a mi alrededor, pero suena lejano. Como si estuviese muy lejos de esta habitación, como si ya no estuviese en la cama de hospital. De repente me cuelo en la sala de paritorio donde Mónica está rodeada de un equipo médico. Susurro su nombre, quiero hablar con ella, decirle cuanto la quiero y que jamás la abandonaré. Se me queda mirando fijamente, como si pudiese verme.
-Cariño, ¿me oyes?
Mónica asiente y sonríe con lágrimas en los ojos. Me acerco a ella y le cojo la mano con las 2 manos. Tiene la piel tan suave, tan bonita. Toda ella es preciosa. Me inclino sobre ella y le doy un beso en la frente.
-Te quiero. Eres lo mejor que me ha pasado, el amor de mi vida. Vas a ser una gran madre y estoy seguro que cuidarás de nuestra hija con todo el amor. Y que sepas que si me pasa algo, yo velaré por ti. Nunca te voy a abandonar porque eres lo más importante y grande que ha habido en mi vida.
Me voy alejando poco a poco de la sala, recorriendo los pasillos a toda velocidad. Voy escuchando voces cada vez con más claridad.
Relatado por Mónica Naranjo
Me llevan enseguida al paritorio, me ponen la epidural y me dicen que empuje. Todo va bastante rápido. En un momento me parece ver a Àngel en la pared de enfrente, de pie y mirándome orgulloso. No puede ser. Àngel estaba en coma, postrado en la cama. ¿No habrá...? ¡No, no! Unas lagrimas empiezan a brotar de mis ojos. Àngel me empieza a hablar y me pregunta que si le oigo. Asiento con la cabeza, no me salen las palabras. Al parece solo yo le puedo ver. Se pone a mi lado y me coge de la mano y me da un beso en la frente. Me dice que me quiere, lo que significo en su vida y lo que pasaría si él muriese. Pero no va a morir, ¿verdad? Decidme que no va a morir. Le dejo de ver.
-¡Noooo! ¡Àngel, vuelve!-grito.
-Tranquilícese señora, respire y empuje. Está a punto de terminar-me comenta una enfermera.
Hago un último esfuerzo para que se acabe esto y volver lo antes posible junto a mi amado. No puedo estar mucho tiempo separado de él. Oigo el llanto de un bebé. Es lo último que escucho antes de que todo se vuelva blanco. Ya no veo a nadie, mi vista se ha vuelto nublosa. No escucho nada. Todo se ha apagado de repente. El llanto de mi bebé se ha acallado también. Empiezo a ver a Àngel de nuevo. Me sonríe y yo le devuelvo la sonrisa.
-Mónica, ¿qué pasa? ¿Por qué estás aquí?-me pregunta Àngel.
-Esto es un sueño, ¿verdad?-le pregunto con curiosidad.
-Pues entonces estás en mi sueño y eso solo puede significar que...
PERO SÍGUELO SIGUELOOOOOOO. NO LO DEJES ASIIII. QUE SIGNIFICAAAAA AKDHDLDJDLHDY ♥
ResponderEliminarJajajaja pronto lo seguiré, veo que está gustando esta historia especial ;)
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