Cojo la foto que nos hicimos hace 1 mes. A mí se me ve y sonriente y tú sonríes mirándome. Yo miro a cámara y tú me miras a mí. Ahora no estás en este último mes de embarazo. Voy a verte todos los días. Mantengo la esperanza en que algún día despertarás. Preparo las cosas y cojo el coche para ir a verte un día más. Ojalá sea el último. Pero porque te despiertes y vengas a casa. La cama y yo te echamos de menos, Àngel. Aparco en el parking del hospital y voy a tu habitación que tan bien me conozco ya. Al entrar me encuentro un pelazo rubio que está sobre tu cama. Me acerco y compruebo que es Anna. Tiene los ojos rojos, como de haber llorado.
-Se va a poner bien, estoy segura-Mónica.
-¿Por qué nos tiene que pasar esto? ¿Qué hemos hecho?-Anna.
-¿Todo bien, Annita?-Mónica.
-Dani...-no puede continuar porque se le anegan los ojos de lágrimas.
-Pero, ¿qué ha pasado?-le pregunto preocupada.
-Un terrible accidente, se cayó por las escaleras-me explica Anna. Me mira con una media sonrisa-¿Y a Àngel?
Suspiro y recuerdo cómo me avisaron del hospital. Me vine corriendo y me tuvieron que atender a mí también por un ataque de ansiedad. Sobre todo por la niña, no quiero perderla.
-Uff... Me llamaron y me dijeron que había tenido un accidente con el coche. Se salió de la carretera...-Mónica.
-Tranquila, se va a poner bien. Estoy segura-Anna.
-Eso espero. Esta niña-poso mi mano en mi tripa-no puede quedarse sin padre.
-Bueno, vuelvo con Dani para que su madre descanse-me comenta Anna.
-Claro, ve. Ya verás como también se recupera-le digo con una sonrisa.
Aunque mi sonrisa no es sincera. Llevo sin sonreír desde aquel fatídico día. Anna sale y me quedo sola en la inmensidad de esta habitación. Esta habitación que es gris sin tu alegría, sin tu sonrisa, sin tu chispa. Me acerco a la cama y me siento en la silla. Te cojo la mano y te miro. Parece que en cualquier momento vayas a despertar y me digas: ¡era broma! Pero no, no es broma. Estás aquí y estás en coma.
-¿Por qué? ¿Por qué nos pasa esto? ¿Eh Àngel ¡Te odio por estar así!-te golpeo la mano con todas mis fuerzas y con toda mi rabia. Noto una patada de la niña.-¡Mira! Nuestra hija te defiende. No quiere que me enfade contigo. Vas a ser su preferido.
Me acerco más a ti, me acerco a tu cara y te susurro:
-No te odio, te quiero. Te quiero con todas mis fuerzas. Pero despierta, despierta ya.
Otro dolor me viene a la tripa. Lo achaco a otra patada y no le doy importancia. Viene una enfermera a cambiarte el gotero.
-¡Madre mía, Mónica! ¡Acabas de romper aguas!-me dice.
-Ni me había enterado.
Otro dolor me obliga a sentarme en la silla. Me duele mucho. La enfermera sale y enseguida vuelve con una silla de ruedas. Nuestra hija se quiere adelantar a verte, me quedaban todavía días para salir de cuentas.
-Espero que te despiertes para ver a tu hija, ¿eh? Te veo a la vuelta-me despido desde la silla.
La enfermera empuja la silla y mientras nos vamos alejando, otras enfermeras y varios médicos corren en dirección contraria.
-Pare, por favor-le pido a la enfermera.
-No podemos, estás a punto de dar a luz.
-¿Y si es Àngel? ¿Y si le ha pasado algo?
-Lo averiguaremos a la vuelta.
Me resigno y me dejo llevar echando alguna mirada detrás de mí. Pero no veo nada.
VANEEE ME ENCANTAAAAA <3<3<3<3 ES PRECIOSOOO SIGUE CON ESTE UN POCO MAS PORFAAAAAA ME ENCANTAAAA
ResponderEliminarGracias guapa, me alegro que te guste :)
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