lunes, 21 de julio de 2014

Caítulo 242:Amore, ¿qué ha pasado?

Relatado por Roko


No me puedo creer lo que ven mis ojos. No puede ser. Creía que eran cosas del programa, para picarme y por crear audiencia. Pero esto no, por favor.
-Santiago, ¿qué haces tú aquí?
Santiago me coge por los hombros y me obliga a sentarme en una silla. Yo me agito para liberarme de él. Vuelvo a repetir: no me lo puedo creer. ¿Vosotros os lo creeríais? Parece tan bueno... Empiezo a gritar y Santiago saca una cuerda (no sé de dónde la ha sacado) y me empieza a atar a la silla. Sigo gritando. Llego a un chillido. Me cruza la cara de un bofetón. Me coge por los hombros y me zarandea. Esto tiene que ser una pesadilla, no puede ser real.
-¿Qué te creías? ¿Que te ibas a ir de rositas? ¡Nadie me vacila ni me supera!-Santiago.
-Yo...-le digo con la voz rota. Apenas tengo voz para seguir.
Santi saca una navaja del bolsillo y la agita delante de mi cara. Me la acerca al cuello. Trago saliva. Estoy muy asustada. No muevo ni un musculo para que no me haga daño. No me esperaba esto de él.


Relatado por Carolina Cerezuela


Roko se agita en la cama. Parece que está teniendo una pesadilla. Mónica se acerca a ella y le acaricia el pelo para que se relaje. Poco a poco se va quedando más tranquila.
-Mami, ¿qué le pasa?-me pregunta Carla señalando a Roko.
Pobre mi niña, que se preocupa. Hay que decirle algo para que no se preocupe más.
-Estará teniendo una pesadilla...-Carolina.
-Pues despiértala, mami-me dice Carla. Pone fácil cualquier cosa.
-Se tiene que despertar ella sola-pienso que si la despertamos ahora, le va a pasar algo-¿Vamos a la sala de juegos?-le propongo a mi hija.
-¡¡¡Síiiiii!!!-me dice entusiasmada.
Me levanto de la cama, voy donde Mónica para ver si estará bien. Sin hablar nos entendemos. Le doy un beso en la mejilla y cojo la mano de Carla.
-¡Voy con vosotras, chicas!-dice mi marido.
-Churri, ¿estarás bien?-Carolina.
-Claro-me dice Mónica alzando la cabeza para mirarme-¡Tira, anda!
Después de comprobar que tanto Mónica como Roko van a estar bien, salimos de la habitación y cierro la puerta. Bajamos hasta la sala de juegos donde dejamos a nuestra niña con los demás niños. La observamos un poco y salimos. Está bien cuidada por monitoras. Después del día que se está sucediendo hoy, necesitamos un poco de relax. Por tanto vamos a la cafetería y nos pedimos algo para estar un rato sin preocupaciones. Sólo Carlos y yo, disfrutando de la presencia el uno del otro. Nos sonreímos, nos miramos a los ojos. Sigo enamorada de él como el primer día que le conoí. Tendremos nuestras peleas, pero siempre nos reconciliamos y es lo más bonito. Vamos a tener a nuestro segundo hijo en breve y eso suele unir a la pareja. No voy a permitir que nos separe cualquier tempestad. Que por otra parte estoy para apoyar a cualquiera de mis compañeros o de los concursantes. Parece que Roko estaba sufriendo. Pero se ha quedado a cargo de una buena madre, una buena amiga. Resumiendo: una buena persona. Pongo mi mano encima de la mesa. Carlos posa su mano sobre la mía. Miro nuestras manos y le miro enamorada. Se me forma una sonrisilla que no puedo ni quiero evitar. Cuando terminamos nuestras bebidas y pagamos, nos levantamos. Le cojo la mano a Carlos. Él se acerca a mi oreja y me deja un beso.
-Vamos a jugar un poco-me susurra al oído.
-Vale, pero ten cuidado-le digo por el embarazo.
-¿Crees que voy a hacerte daño, cariño? ¡Vamos! Se me acaba de ocurrir una idea-Carlos M.
Tira de mí para que corra y esperamos al ascensor. ¿Qué se le habrá ocurrido?


Relatado por Mónica Naranjo


Roko sigue agitándose entre sueños. Parece que está teniendo una pesadilla. Pero mientras esté yo aquí, nada malo le va a pasar. De pronto me suena el móvil y lo saco para mirarlo. Es un whatsapp de Àngel. Mi cara se transforma en una de pena. Que más me gustaría a mí que ir a verle, pero con todo lo que está pasando... Además él me echó de su lado cuando más me necesitaba. Pero este mensaje... Me da penita. Lo está pasando realmente mal y no quiere que sufra. Pero sabe que por él sería capaz de cualquier cosa. ¿Que tengo que cuidarle hasta que se recupere o toda la vida? No me importa porque él es mi vida. ¡Cómo me gustaría vivir juntos! Y no sólo vernos por el hotel y en las galas...
-"Claro que te perdono, tonto. En cuanto pueda estoy allí para hacerte compañía. Ahora mismo no puedo..."-Mónica.
No sé si ponerle lo de Roko o no. Me quedo sin saber qué hacer. Aún no he enviado el mensaje. Oigo un grito, dejo el móvil encima del mueble y voy junto a Roko que se ha despertado. Está un poco aturdida y mira a su alrededor, como si no supiese dónde está. Abrazo a Roko y le acaricio el brazo.
-Amore, ¿qué ha pasado?-Mónica.
-La navaja no...-dice asustada.
No entiendo nada pero la sigo calmando. Cree que todavía sigue en el sueño, pobre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario