Relatado por Arturo Valls
Tengo
bastante curro entre Ahora Caigo y Tu cara me suena, pero no me puedo quejar.
Hago lo que me gusta y me pagan por ello. Si de pequeño me dicen que me pagan
por hacer el tonto, no me lo creería. Apenas tengo tiempo para estar con mi
familia. Pero esta semana mi mujer y mi hijo se vienen conmigo. No sé por qué
nos habrá dicho Carolina de llevar a los niños. ¿Quiere hacer de canguro con
nuestros hijos? Pues con el mío no se va a aburrir. Hemos ido directamente al
hotel en cuanto hemos llegado a Barcelona. Sólo ha llegado Santi y su hija
Calma. Lo que me pregunto es por qué no habrá venido Ángeles con él. Se fueron
juntos. Creo que iban a pasar el finde en Madrid.
-Martín,
ve a jugar con Calma-Arturo.
-Es
una niña…-Martín.
-¡Oh!
Que cosa más grave-le digo vacilándole. Él me saca la lengua.
-¡Venga!
¡Que os llevo a la zona de juegos!-se ofrece Patricia.
Martín
es vacilante a irse y a Calma le pasa un poco lo mismo. No quiere separarse de
su padre. Pero Santiago la convence de que vaya a jugar, que pronto estará con
ella. Patri se lleva a nuestro hijo y a la hija de Santi. Me acerco a Santi y
le pregunto por Ángeles. Me dice que no tiene ni idea dónde está. Que se fue de
casa de su madre y no le contesta al móvil. Le noto preocupado, pero se ha
venido aquí solo.
*1
hora después*
Poco
a poco van llegando los demás, ya estamos casi todos. Sólo faltan Ángeles y
Dani. Yo no quiero pensar nada, pero… ya me entendéis. Sonrío de este
pensamiento que he tenido. La novia de Dani y el hijo están aquí, ¿y él no ha
venido? Suenan varios móviles, son mensajes. Miro mi móvil y es un mensaje por
el grupo. Es de Dani, que están en el tren y ahora vienen. Santi se pone a
escribir como loco. Veo venir a Carolina y carraspea para hacerse notar.
-¿Estamos
todos?-Carolina.
-Faltan
Ángeles y Dani-Anna.
-¿Y
van a tardar mucho?-Carolina.
-Que
ahora vienen, que están en el tren-Arturo.
-¿Y
habéis avisado a Manel?-Arnau.
-¿Nadie
le ha avisado?-Myriam.
Todos
nos miramos como disimulando.
-¡Hay
que ver! ¡El presentador y no le avisáis!-Carlos.
-¿Por
qué nos has llamado? ¿Qué le pasa a Mónica?-pregunta Vanessa.
La
miro, aún no me he olvidado de ella. Sé que tengo a Patri y a mi hijo, y ella
tiene novio pero no lo puedo evitar. Me gusta por como es, tan divertida y tan
loca como yo. Tenemos similitudes que estaría bien compartir. La miro y sonrío.
Menos mal que Patri no está por aquí y me está viendo esta cara de bobo
enamorado. Ella es muy celosa y se enfadaría. Y la última vez perdí mi maleta y
casi pierdo a mi hijo. No me dejaba entrar en casa. Así que no voy a jugar con fuego,
que me puedo quemar.
-¿Y
no nos lo puedes ir diciendo, hija? Y luego se lo contamos a estos 2…-dice
María.
-Por
cierto, ¿dónde está Mónica?-pregunta Javi.
-Se
ha quedado arriba con mi marido y mi hija-Carolina.
-Pero,
¿qué la pasa?-Roko.
-Está
de bajoncillo, yo creo que por Àngel, y tenemos que hacer algo por animarla.
¿Alguna idea?-Carolina.
-¿No
avisamos a Manel también?-insiste Myriam.
-Uy
profe, que insistente con Manel…-le digo a Myriam en tono sexy.
-Que
no te oiga Giu…-me avisa la profe.
-Ay
qué miedo…-digo riéndome.
Veo
de reojo que Santi se separa un poco de nosotros con el móvil en la oreja.
Necesita su espacio y no le voy a molestar, pero si me necesita luego me tendrá
aquí.
-Bueno
Carol, ¿y para qué querías que trajésemos a nuestros hijos?-Arturo.
-¡Eso!
Que yo no tengo hijos… Como no te traiga a mis sobrinos…-María.
-No,
no. Ahora os explico. Veréis…
Relatado por Santiago Segura
-Mi
niña, me tenías preocupado. ¿Por qué te
fuiste? ¿Te hice algo malo?
Me
dice que me tiene que contar algo en cuanto llegue, pero que no me preocupe.
No, así me preocupo más. ¿No le habrá pasado nada, verdad? No quiero que le
pase nada. Es lo más importante en mi vida. Están hablando de por qué nos ha
llamado Carolina y no me estoy enterando de nada. Para mí primero son mi hija y
Ángeles. Mi hija está a buen recaudo con la mujer de Arturo, pero Ángeles se
fue sola y ha pasado tiempo hasta que he sabido de ella. De pronto se oye un
silencio y me parece oír llanto.
-¿Ángeles?
¿Estás bien? ¡Por favor respóndeme!
Me
estoy alterando y esto no puede ser bueno. Empiezo a llorar yo también. Me
falta el aire y me empieza a temblar el cuerpo. ¡Por Dios! Que llegue ya y se
acabe esta tortura. Tenerla tan lejos y no saber qué le pasa me está matando.
Me acerco a la pared cercana y me apoyo en ella. Voy deslizándome por ella
hasta quedar sentado. Con el teléfono en el oído arranco a llorar, un llanto
audible. Parezco un niño pequeño, pero no me importa.
-Escúchame:
si te he hecho daño, perdóname por favor… Por favor…-digo casi sin voz. Mi voz
se convierte en un susurro inaudible.
No
me puedo creer lo que ha hecho: ¡me ha colgado!
-¡Joder!-me
cabreo conmigo, con Ángeles y con el mundo.
Empiezo
a dar puñetazos en la pared muy enfadado.
-¡Santi!
¡Santi! ¡Para!-oigo la voz de Carolina que se acerca.
-¡Me
cago en todo!-no oigo a nadie, solo estamos mi cabreo y yo en estos momentos.
No puedo pensar, no puedo escuchar, no me puedo calmar. Empiezo a respirar
agitadamente.
Carolina
pide ayuda y se acercan a mí Carlos, Arturo y Javi. Me ayudan a levantarme y me
llevan hasta el ascensor.
-¡Relájate
tío!-me dice Arturo cuando ya estamos en el ascensor.
Pero
no puedo, ahora mismo no. Salimos del ascensor y me acompañan a mi habitación.
Me siento en la cama e intento relajarme, respirar a un ritmo más tranquilo.
-¿Qué
ha pasado?-me pregunta Javi una vez estoy mejor.
-No
sé qué coño le pasa a Ángeles: esta tarde se va de casa sin dar una
explicación, ahora me dice que me tiene que decir algo pero que no me preocupe,
se pone a llorar y me cuelga. ¿Os parece normal?-Santiago.
-Algún
motivo tendrá para estar así, no te ralles tío-Arturo.
-No
tienes la culpa de nada, así que nada de echársela ¿eh?-Carlos.
-Pero,
¿y si tengo yo la culpa? ¿Y si he hecho algo que la haya molestado y al irse se
ha caído?-no puedo dejar de preocuparme.
-Mira,
cuando llegue que te explique lo que te ha pasado pero hasta entonces
tranquilo. Ahora Mónica nos necesita-me dice Carlos.
-Y
querrás que te dé buena nota en la próxima gala, ¿verdad?-me dice Arturo dándome
un codazo.
Sonrío.
La verdad que sí, quiero buena nota así que habrá que portarse todo lo bien que
se pueda y hacerle la pelota.
-Tenéis
razón. ¡A por los puntos!-me levanto más animado.
-No
olvidéis que yo también soy jurado…-dice Carlos riéndose.
-Pero
tú eres de los nuestros, ya lo sabes-Santiago.
-Pero
Mónica es mujer y hay que tenerla contenta-Arturo.
Javi
no dice nada, pero se ríe. ¡Ay este chico lo tímido que es! Pero se le pasará
tarde o temprano. Estando con Arturo, con Diges y conmigo la timidez se le irá.
Espero que pronto se suelte y sea uno de nosotros. Ahora está más con María,
está más suelto con ella. Lo entiendo porque yo ahora sólo estoy con Ángeles y
es con quien mejor me siento. Pero intento estar con todos mis compañeros, meterme
con todos.
-¿Ya
estás bien?-me pregunta, bastante preocupado, Javi.
-Sí,
mejor, gracias. Pero tú tienes que hablar más con nosotros, ¿eh? Que no te
vamos a morder-le digo a Javi palmeándole la espalda.
-Uy
no te fíes de ellos, sobre todo de éste-le dice Carlos señalándome a mí.
Javi
ríe de nuevo. Se levantan los 3 y salimos de la habitación. De camino al
ascensor pienso en algo para animar a Mónica. Lo que sea para distraerme, para
calmar mis nervios y preocupaciones.
Me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, cuando puedas escribe el siguiente porfiiiiiiiiiiiiis <3
ResponderEliminarYa tienes el siguiente, lo acabo de publicar ;)
Eliminar