miércoles, 2 de julio de 2014

Capítulo 237:Algo inesperado

Relatado por Daniel Diges


Al final vamos mi chica y mi niño a Barcelona. Tampoco lo iba a dejar aquí y le hace ilusión ir. Por una vez no pasa nada. A la próxima que haga algo, ya le castigaré. Pero si Carolina nos ha dicho que llevemos a nuestros hijos, será por algo. Salimos de casa con las maletas y el niño agarrado de la mano. Por suerte la estación está bastante cerca, así que vamos dando un paseo.
-Dani, ¿ésa no es tu compañera?-me dice Alejandra señalándome a lo lejos.
-Pues no lo sé-Dani.
Nos acercamos hasta el lugar donde me ha señalado mi novia. En efecto, en el suelo está Ángeles hecha un ovillo. La miro de cerca y veo que tiene moratones y sangre en la cara. Le pido ayuda a Alejandra y la levantamos del suelo.
-¿Se ha peleado con alguien?-pregunta Galileo.
-Ale, llévate al niño por favor-Dani.
Alejandra se aleja un poco con el niño. No quiero que vea esto el niño. No sé qué le habrá pasado exactamente a Ángeles, pero esto no tiene buena pinta. Tal vez no llegue a tiempo al tren, pero lo importante ahora es Ángeles y no dejarla sola.
-¿Qué te ha pasado?-Dani.
Ángeles no me responde, está como ida. Tenemos que ir al hospital. Que le curen las heridas y luego ya veremos lo que hacemos. Nos acercamos poco a poco a una parada de taxis. Está bastante débil y muestra cansancio en el rostro. Cuando llegamos a la zona de taxis, le abro la puerta a Ángeles y le digo al taxista que espere. Voy donde Ale y Galileo.
-Voy a acompañarla al hospital. No la puedo dejar sola. Si queréis, id a casa o a Barcelona. Lo que queráis.
Saco los billetes del bolsillo y se los doy a mi novia.
-Ahora ya es tu decisión-Dani.
-Llámame en cuanto sepas algo. En cuanto os diga algo el médico o lo que sea, me llamas. Sea la hora que sea-Alejandra.
-Papi, ¿está bien tu amiga?-Galileo.
-Seguramente se ha caído y la tienen que curar. Pero tú tranquilo, ¿vale?-Dani.
Me despido de ellos con un beso y subo al taxi. Le digo que vayamos al hospital más cercano y nos ponemos en marcha. En 10 ,minutos llegamos y vamos a recepción. Doy sus datos y nos hacen ir a la sala de espera. ¿Sabrá algo de esto Santi? ¿Por qué estaría sola? ¿No se lo habrá hecho él? Oigo a mi lado un llanto muy bajito. Miro a mi derecha y veo a Ángeles con lágrimas en la cara. Intento hablarla, pero no encuentro las palabras adecuadas. Todo lo que no ha expresado con la voz, lo está expresando con estas lágrimas. Por el megáfono avisan para que Ángeles vaya a recepción.
-¿Quieres que te acompañe?-le pregunto, pero ella me hacen un gesto con la mano que me da a entender que quiere ir sola.
Me quedo solo esperando en esta silla de hospital. Veo a mi alrededor a familiares, amigos que esperan a los suyos.


Relatado por Carolina Cerezuela


En cuanto Anna me escribió ese whatsapp, busqué el primer vuelo a Barcelona e hice las maletas. Ya estoy en Barcelona y he venido al hotel. Mi marido y mi hija me acompañan. No han querido perderse la ocasión. Voy a la sala de la televisión a descansar un rato mientras mi marido y mi hija van a recepción. Estoy agotada por el viaje, por el embarazo. Pero la churri me importa y mucho.
-"Anna, ya estoy en el hotel. Dónde estáis?"-Carolina.
Sostengo el móvil en la mano para ver cualquier mensaje que me manden.
-Ya podemos ir a la habitación a descansar, cariño-me dice mi marido. Ni le he visto llegar.
-No estoy cansada. Además tengo que esperar a Carlos, a los concursantes...-Carolina.
-Rubia, estás agotada. Se te nota. Así que a la cama ya. Cuando vengan, te aviso-Carlos.
-Que no, de verdad. Que estoy bien-Carolina.
-Carla, ya sabes lo que tienes que hacer-le dice mi marido a la niña en un lenguaje que entienden sólo ellos.
Carla se acerca a donde mí y me empieza a hacer cosquillas. Después se pone muy seria (o todo lo que puede), se cruza de brazos y me dice:
-Señorita, a la cama.
Tal y como se lo digo yo. Miro a uno y a otro. Pero qué gamberros son. Me termino levantando antes de que me castiguen. Sonrío ante mi pensamiento.
-¿De qué se ríe usted?-me pregunta Carlos.
-La vamos a tener que castigar, ¿eh?-corrobora Carla.
Veo que se han metido muy bien en el papel. Me pongo al lado de Carla para ir juntas a la habitación, pero ella no se mueve.
-Ve tú también, cielo. Que no esté mamá sola-le dice su padre.
-¿Y tú, papá?-Carla.
-Pronto iré, no te preocupes-Carlos.
A regañadientes, Carla me da la mano y vamos al ascensor. Me suena el móvil y lo miro ya que no lo he guardado aún. Es Anna, me dice que están en su habitación. Así que en vez de dirigirme a nuestra habitación, voy a la de Anna. Miro a mi hija con una sonrisa. Parece que soy yo la traviesa aquí y ella la madre.
-Vamos a ir donde las titas Anna y Mónica, ¿vale?-Carolina.
-Vale-accede mi hija.


Relatado por Anna Simon


Mónica ya está más animada. Ahora mismo está jugando a un juego de palmas con mi sobrina. Me quedo embobada mirándola y pienso en cuando tenga una hija propia. Noto una mano en el hombro y me sobresalto un poco. Me giro y veo a Dani sonriéndome.
-¿Por qué no tenemos una nena, Dani?-Anna.
-Creía que no querías tener hijos...-Dani.
-¿Cuándo he dicho yo eso?-pongo morros y hago como que me he enfadado. Yo también quiero mimitos.
-A ver si lo he soñao...-me dice Dani haciéndose el confundido. Se rasca la nuca y hace como que piensa.
Está muy gracioso y me hace soltar una carcajada. Empieza a darme besos por el cuello, mi debilidad.
-Dani... aquí no...-Anna.
Alguien toca la puerta.
-Salvada por la campana.me dice Dani separándose y yendo a la puerta para abrir.
-En este caso puerta-le digo divertida sacándole la lengua.
Me quedo esperando en el lugar donde me ha dejado Dani. Ahora quiero más de él. Entran Carolina u Carla. Mónica la ve y se levanta al instante. Se abrazan y Mónica empieza a sonreír. Dani se acerca por detrás y me abraza. Carla se queda mirando, sin saber qué hacer.
-Carla, ve con ella-le digo señalándole a mi sobrina.
-Mamá-Carla llama a su madre.
Carolina se da la vuelta y coge a su hija en brazos.
-¿Han llegado los demás?-le pregunto a Carolina.
-¿Los demás? ¿Quién?-pregunta Mónica.
Carolina niega con la cabeza.
-Pues vamos a dejar a esta señorita en su casa-digo refiriéndome a mi sobrina-y volvemos.
Le ofrezco mi mano y viene enseguida. Acaricio a Carla al despedirme y les doy 2 besos a Mónica y a Carolina.


Relatado por Ángeles Muñoz


Cuando entro a la consulta, el médico me pregunta qué me ha pasado. Luego vienen las típicas preguntas de si mi pareja me pega, si es agresivo conmigo. Pero no ha sido él, ha sido mi ex. Me levanto y salgo de la consulta. No puedo aguantarlo más. ¿Por qué quieren culpar a Santi si no ha hecho nada? Yo me fui de casa y me encontré con esa bestia. Él se quedó en casa de ,i madre, seguro que esperándome. ¡Ay! Seguro que tengo llamadas mensajes suyos. Voy a la sala de espera donde está Dani.
-Nos vamos-Ángeles.
-¿Qué ha pasado?-Dani.
-¡Que nos vamos!-Ángeles.
Dani se levanta y nos dirigimos a la entrada. Saco el móvil y miro los whatsapp. Tengo uno de Santi. ¡Uy! No me gusta la forma del mensaje. También tengo llamadas perdidas- Le llamo, pero me sale el contestador.
-¿A dónde tenemos que ir?-le pregunto a Dani. No puedo leer tantos mensajes del grupo.
-A Barcelona-Dani.
-¡Pues vamos!-Ángeles.
-¿Estás segura? Mira cómo estás...-Dani.
-Nos necesitan, ¿no?-Ángeles.
-De acuerdo-Dani.
Dani coge su móvil y llama a alguien. Le dice que ya vamos. Luego avisa a un taxi y esperamos. No he dejado que me curen las heridas, pero el médico me ha acribillado a preguntas en cuanto me ha visto entrar. Ahora mismo lo que necesito es tener a Santi cerca y explicarle lo qué ha pasado, por qué me fui de casa en cuanto me pidió matrimonio. No es porque no quiera casarme con él porque es lo que más deseo en esta vida. Tengo mis motivos que ya se los explicaré a él. A lo mejor no lo entiende y me deja. Me lo merecería por dejarle sólo y sin una explicación. Ahora pensará que no le quiero y no es así.
-¡Señorita, espere!-me llaman a mi espalda.
Me doy la vuelta y veo a una enfermera que me llama.

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