Relatado por Arturo Valls
Hoy estoy con Patri y con mi hijo. Hemos venido a la Warner todos los papis con sus parejas e hijos. Bueno los que no tienen hijos también se han venido ¿eh? Aquí no discriminamos a nadie por no tener hijos. ¿Eh María, Javi, Roko, Anna, Vane? Roko ha llamado a Dan y Vane a su chico, el médico éste... ¿Cómo se llamaba? ¡Ah sí! ¡Rai! Hoy no me puedo ni acercar a ella porque está mi mujer y se puede liar. No quiero estropear este día porque un calentón tonto que tenga. Además está el nene con nosotros y no quiero que presencie una escena de celos de su madre o una discusión. Hablando del nene, el mío y los demás están alrededor de Vane. La verdad es que les cae genial y se lo pasan genial con ella. Ahora mismo están haciendo rabiar a María. Es divertidísimo verlo. Dan vueltas alrededor de ella y se ponen a darle con el dedo índice en el brazo o en la pierna de María para que les hagan caso. Cada uno da donde puede porque algunos no llegan hasta los brazos, son muy pequeños.
-Vane, eres peor que los críos. Pero ya te pillaré a solas, ya...-la amenaza María con expresión seria.
Todo forma parte del juego. Vane le sigue el juego.
-No me pillarás, agüela. ¿No ves que no puedes correr?-le dice Vane riendo y empezando a correr. Los niños la siguen y se ponen entre María y Vane. Calma se acerca a María y Carla se pone enfrente con una mano al frente, deteniéndola.
-Reduzca la velocidad, señora, o la multaré-Carla.
-¿Señora? ¡Pero bueno!-María pone las manos en las cadera en forma de jarra.
-Abuelita, cógeme-le pide Calma a su lado echando los brazos.
María se agacha y coge a la pequeña en brazos. Carla le saca la lengua y se aleja para ir con Vane y los demás.
-A ti ya te cogeré también, bonita-le grita María a la niña.
Sonrío viendo esta bonita estampa. Me gusta que estemos todos juntos, en familia, con juegos, con chinches. Ellos se lo pasan genial y nosotros nos lo merecemos. No llevamos la mejor de las rachas y trabajamos muy duro. Hablando de trabajo: mañana me toca doble turno de Ahora Caigo por pedir hoy el día libre para venir aquí. No era plan de irme a media tarde y dejar a mi hijo solo. Aunque ahora no me haga ni caso, la verdad. Pero así disfruto un tiempo con mi chica. Vamos paseando juntos. Yo la tengo cogida de la cintura y ella va muy cerca mío, pegada a mi cuerpo.
-Amor, ¿nos montamos en algo?-Arturo.
-¿Y Martín?-Patri.
-Está bien cuidado por Vane y además están María, Carolina y los demás-Arturo. Resumo porque somos un montón y ya sabemos los que estamos, no hace falta que los vuelva a nombrar. Estamos todos menos Mónica y Àngel. ¿Ya? ¿Contentos? ¡Pues eso!
Relatado por Vanessa
Los niños me siguen a todas partes, me insisten en que monte con ellos. Voy a acabar agotada, pero no me importa porque me encantan los niños. Son un amor y demuestran su cariño con cosas simples. Tengo ganas de trabajar con peques en un cole o guardería. Sería el trabajo de mi vida. Pero también os digo que me van a volver loca: unos quieren ir a una atracción, otros a otra. Se nota la diferencia de edad.
-A ver, todos a la vez no. Poco a poco me voy a ir montando con vosotros, pero no me puedo partir-Vane.
-Primero conmigo-me dice Carla, la más pequeña de los presentes.
-No, primero con nosotros. ¿A que sí?-le dice Martín a Galileo. Se parece un montón a su padre.
-Pues claro, ganamos los chicos-Galileo.
-Yo soy la mayor de nosotros y propongo que vayamos primero a la noria-dice Candela.
Carla se para y me echa los brazos. La cojo en brazos, pero Carolina se acerca.
-No la cojas que si no se va a acostumbrar-Carolina.
-Pero mami, es que estoy cansada...-Carla.
-Pues a la silla-le dice Carolina.
-No, no-Carla.
La suelto en el suelo y le doy la mano. Martín se acerca a mi otra mano y me la ofrece también. Galileo, al ver que no tiene sitio para darme la mano, se va con Candela y le da la mano. Es genial pasar un día así de bien. Reconozco que si los tengo que cuidar, soy responsable. Pero también me puedo volver como ellos y jugar como una niña. Nos llaman y nos damos la vuelta. Vamos con los demás a una zona de mesas y bancos.
-Quedamos aquí a las 2 para comer-dice Carolina.
-Vale-le dice Carla tirando de mí.
-Vamos abuelita-le dice Calma en sus brazos.
-¡Vamos chiquitina!-María.
Vamos a las atracciones María, Javi y yo con los niños. Los demás se han quedado con sus parejas. Roko está con Dan, Anna con Dani. Vamos, todos en parejitas. Y me preguntaréis que dónde está Rai. Pues tenía trabajo en el hospital y no ha podido quedar. Quedamos cuando vamos compaginando nuestros horarios. Entre sus horarios en el hospital y los míos con los ensayos, nos vemos menos de los que desearíamos. Y esta semana que están los niños es una locura para mí. La mayoría del tiempo los cuido yo, cosa que hago encantada. Pero me quita tiempo, claro. María y yo nos picamos a ver en cuántas atracciones nos montamos.
-Vale, pues vamos a dividirnos-Vane.
-Vale, ¿cómo?-María.
-Tú te quedas con Calma y Carla y yo con Candela, Martín y Galileo. Si quieres, claro-Vane.
-¡Pues claro que quiero!-María.
-Pero yo quiero contigo, Vane...-me dice Carla mirándome con cara de cachorrito.
-Luego te vienes conmigo ¿vale?-le digo agachándome, poniéndome a su altura.
-Bueno-Carla.
Carla se va con Javi que le da la mano. María y yo nos miramos desafiantes y tiramos cada una para un lado del parque.
Relatado por Mónica Naranjo
Me siguen llegando notificaciones de twitter. La que ha liado este hombre poniendo esa pregunta. Está muy loco, pero a pesar de todo le quiero. Es mi loco favorito, mi niño, mi angelito. Bueno angelito cuando duerme porque cuando está despierto... ¡qué peligro tiene! Jaja. Me llega un whatsapp que abro de inmediato. Es de Àngel. Le miro divertida. Mira que es tonto, estoy aquí al lado y me escribe.
-¿Por qué me escribes? ¿No ves que estoy aquí?-Mónica.
-Es que... soy así...-dice encogiéndose de hombros.
Le acaricio su pierna izquierda. No lo notará, pero al menos sabe que estoy aquí para estimularle y que vuelva a tener confianza en sí y a recuperarse.
-¡No te lo vas a creer, Mó!-dice entusiasmado Àngel.
-¿El qué?-le pregunto mirándole con una sonrisa,.
-¡He notado esa caricia! Cariño, ¿sabes lo que eso significa? ¡Que estoy mejorando!-Àngel.
-Y volverás andar y a ser el de antes, igual de movido e inquieto-termino de decir.
-¿Me puedes traer algo de la máquina, por favor?-me pide Àngel.
-Enseguida vengo-Mónica.
Me levanto, le doy un pequeño beso en los labios y salgo de la habitación. De camino a la sala de visitas me encuentro con Kim, mi sobrina. Me dice que me acompaña. Hombre, ya que ha venido la voy a invitar a algo y a quedarnos un rato a hablar.
-¿Con quién has venido?-Mónica.
-Con mi padre-Kim.
-¿Y mamá?-Mónica.
-Trabajando-Kim.
-Ah bueno. ¿Qué quieres? Yo te invito-Mónica.
-Un chocolate, por favor-Kim.
Me acerco a la máquina, meto el dinero y le doy al botón del chocolate. Lo saco con cuidado porque quema. Cojo un café con leche para mí. Lo llevo a la mesita y vuelvo a la otra máquina y saco una chocolatina para Àngel. Debe tener hambre. La comida del hospital no suele estar muy buena que digamos.
Relatado por Àngel Llàcer
Entra por la puerta alguien. Veo quien es y sonrío.
-¿Me has traído lo que te he pedido?-Àngel.
-Sí, aquí tienes-dice enseñándomelo.
-¿Cuánto te debo?-Àngel.
-¡Anda tonto! Ya me harás algún favor y en paz. No hace falta que me pagues. Sé por quién lo haces y se lo merece. Y tú te mereces ser feliz.
-Pero la verdad es que no sé qué decirle...-Àngel.
-Haz caso al corazón y las palabras te saldrán solas, te lo aseguro.
-Muchas gracias, hermanito. Te debo una-Àngel.
-Y ya te pediré el favor cuando lo necesite. De momento no te preocupes por nada más que por este momento-Cristian.
Me deja lo que me ha comprado encima de la cama y me levanta el pulgar. Se va yendo hacia la puerta. Ahora ¿qué hago? ¿Cómo se lo digo? Mi hermano me ha dicho que hable desde el corazón. Pero es tan grande esta mujer que cualquier palabra me parece poca cosa para ella. Ensayo lo que voy a decir cogiendo uno de los regalos que Cristian ha dejado entre mis piernas. Estoy nervioso, pero son nervios antes de lo que va a suceder. Quiero que este momento y este día sea perfecto. Me ha dicho que voy a ser padre y es lo mejor que me ha podido pasar en la vida. Y ahora quiero yo decirle algo. Creo que me va a costar más de lo que pensaba. Llaman a la puerta y me doy prisa por ocultar con la sábana los regalos. Mónica me trae una chocolatina que me da. Me mira rara. Sospecha algo.
-¿Tienes calor, Àngel? Como te has desarropado...-Mónica.
-Cierra los ojos, por favor-Àngel.
Dejo la chocolatina, sin abrir, encima de la mesilla. Cuando compruebo que Mónica no ve nada, me arropo de nuevo y saco las cosas. Me pongo una cosa den cada mano y le pido que abra los ojos.
-Antes de que digas nada, déjame hablar a mí-Àngel.
-Vale-dice Mónica con una sonrisa.
-Lo estaba pensando desde hace mucho esto que te voy a decir, pero hasta hoy no he tenido el valor de hacerlo. No estoy en condiciones, pero como puedo ¿vale?-ella asiente-Estas flores significan toda la belleza que tú tienes, el buen olor que desprendes, que eres única y todos quieren tenerte pero yo soy de los pocos privilegiados que te puede tener. Y estos bombones simbolizan la dulzura, el que estás muy buena y cuando te prueban quieres repetir y no puedes parar. Mónica, eres lo más importante que me ha pasado en mi vida, me haces muy feliz, contigo soy capaz de cualquier cosa y por ti lucharía para que no te pasase nada malo. Y ahora que llevas algo nuestro dentro de tu ser... Abreviando: ¿quieres casarte conmigo?-le ofrezco el ramo de rosas y las caja de bombones que coge con gusto.
Me mira incrédula y sonriente, feliz. La veo radiante de feliz. Yo estoy muerto de nervios y emoción en estos momentos. Aguardo impaciente su respuesta.
Que le diga que si, por dios!!!!!!!! Que bonito!!!! Los niños son una moneria. Y ahí todos en plan family!!! En fin que me encanta el capitulo y que al fin puedo comentar jejeje. Así que solo me queda decirte Next!!!
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